Está demostrado que las inversiones en asuntos de Responsabilidad Social, en algunos casos, a corto plazo y en otros a mediano plazo recupera la inversión, y totalmente seguro que a largo plazo no solo será recuperada, sino que a su vez, la empresa generará condiciones favorables para minimizar los impactos negativos que producen pérdidas.
 
Por ello cuando la RSE se alinea con la cadena productiva de la empresa, la RSE produce dividendos porque trae consigo una amplia gama de beneficios, tangibles e intangibles, tanto para la empresa que la practica como para todos sus públicos de interés.

Actuar con Responsabilidad Social, es sin lugar a dudas, el mejor negocio para la empresa, sus beneficios se reflejarán en forma casi inmediata favoreciendo la productividad y la eficiencia a través de acciones hacia:

1.- A nivel interno:

Genera mayor confianza por parte de los empleados y su familia hacia la empresa a la que pertenecen, la sienten como suya, les elimina probabilidades de conflictos y otros focos de resistencia que afecten la productividad, permitiendo así que aumenten la disposición hacia el trabajo, es decir, por el mismo valor pagado y ayudado por la condición, se obtiene más y mejor trabajo.
 
Se beneficia la calidad del producto y con ella la satisfacción de clientes.
 
Menos rotación de personal y menos costos de reclutamiento, de entrenamiento y los que originan un proceso inicial de ajuste a nuevo trabajo.
 
Hay mayor aporte de los trabajadores, por lo tanto hay innovación directa por quienes hacen día a día las labores, simplificando procesos, reduciendo desgaste, bajando costos y  ayudando a la eficiencia.

Todo ello repercute entonces en menores gastos, mayor productividad y consecución de las metas propuestas por la empresa u organización; estos beneficios pueden ser cuantificados en la contabilidad y los estados financieros de forma progresiva, cada vez que se realiza la inversión.

2.- A nivel externo:

Logramos mayor confianza de la misma clientela y de nuevos mercados, logrando una imagen más favorable, lo que permite mantener la clientela y facilita el proceso de consecución de nuevos mercados por la imagen que se obtiene.
 
Mayor apoyo de la misma comunidad, de autoridades locales, beneficiando así el flujo de procedimientos y la seguridad misma.
 
El solo hecho de evitar crear sentimientos negativos, es un ahorro en cuanto a que los daños que pueden producir los actos vandálicos, las huelgas, los paros, las demandas, o cuando los empleados de forma intencional deterioran, retrazan o frenan acciones.
 
Se minimizan problemas de devoluciones por mala calidad, del no pago oportuno de la cartera de clientes, de la negación de deudas y otros asuntos que muchas veces son motivados por calidades defectuosas, servicios mal prestados o por que la imagen de la empresa es negativa o no confiable.
 
Mejora la imagen y mejora la reputación de la marca ante los clientes, ante los canales de distribución y ventas.
 
En aspectos de tipo ambiental, los programas de reducir, reciclar y reutilizar, le permiten a la empresa el ahorro de grandes sumas, la recuperación de inversiones y optimizar los recursos.
 
A nivel legal, el cumplimiento de la normativa de responsabilidad social evita las sanciones de tipo pecuniario a la cual pueda estar sometida la empresa por imposición de multas de los distintos organismos que intervienen en su operatividad.
 
A nivel fiscal se obtienen beneficios de exoneración de impuestos y otros incentivos, dependiendo de cada país.